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Guía básica para los momentos de desmotivación

La motivación en el deporte es el elemento que nos impulsa a ser constantes, mantener el empeño, superar los obstáculos y no flaquear; entendiendo este último no como el hecho de “fallar” o “perder”, sino como el hecho de renunciar, que es lo que queremos evitar a toda costa.

Incluso nuestros referentes y más talentosos deportistas se han enfrentado a este fenómeno. Se han encontrado con etapas en su vida deportiva o carrera profesional de desmotivación en los que las ganas y las fuerzas disminuyen, pero la ansiedad aumenta.

No existe una fórmula secreta o mágica para evitar o superar estas fases en nuestra vida deportiva, sin embargo, hay factores generales que debes tener en cuenta para entender y combatir lo que te pasa.

  1. Visualiza la meta: define tus metas deportivas a corto, mediano y largo plazo, de manera progresiva y consciente de tus capacidades, proceso y contexto para que las metas que definas sean viables y no te lleven a la frustración. Y no pierdas de vista esas metas, aprópiate de ellas.
  2. Confía en ti: sabemos que en ocasiones no es tan fácil como suena, pero busca mecanismos como el agradecimiento, retrospección de tu proceso y recordación de tus logros, avances y aprendizajes para relevar tus preocupaciones o dudas.
  3. Identifica las excusas y elimínalas: lo más difícil es ser constante, en especial cuando tu no eres deportista de profesión y debes dividir tu tiempo entre deporte, trabajo, formación, familia y otros. Sin embargo, podemos potenciar nuestra capacidad de consciencia para reconocer cuando los obstáculos son reales y cuando son excusas. Una vez identificados, busca la manera de organizar tus responsabilidades, abriendo espacio para el deporte. Elige tus retos, horarios e intensidad de entrenamiento según tu contexto y necesidad.
  4. Busca apoyo: tener un círculo cercano o alguien que te apoye es fundamental. Cuéntale a tus amigos y familia tus objetivos deportivos, sobre tu entrenamiento y cómo te sientes al respecto. Las personas que te conocen siempre te darán razones para que confíes en ti y tendrán palabras de admiración y aliento. Comparte tu situación con personas de tu equipo o que también practiquen algún deporte, ellos te entenderán y con seguridad encontrarás a alguien que haya pasado y superado una situación similar. Si tienes un entrenador, cuéntale cómo te sientes, ese esencial porque es la persona que guía tu proceso y tiene el conocimiento para asesorarte y ayudarte.
  5. Descansa: en ocasiones es necesario desconecta el cuerpo y la mente, en especial cuando con la desmotivación, sientes fatiga. Uno o dos días sin entrenamiento, en el momento adecuado, te harán mucho bien. 

Visualización, confianza, consciencia, apoyo y descanso son los aliados de una vida deportiva activa y con pasión.